Translate to your language

jueves, 5 de mayo de 2011

"La Oración, respiro del Alma" - por su Beatitud Sviatoslav Shevchuk


LA ORACIÓN, RESPIRO DEL ALMA


                            por Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk


Un anciano – starets (padre espiritual)  fue visitado por un joven quien le pidió: “Padre, enséñame a orar”.
- Bien, le respondió.  - ¡Sígueme! El anciano se levantó, se fue a un profundo río y comenzó a entrar en el agua. El joven sin saber qué hacer, lo siguió. Cuando ya estaban en el medio del río y el agua les llegaba hasta la boca, el anciano agarro al joven por sus cabellos y lo sumergió.
El joven con un gran esfuerzo logró liberarse del anciano luego de una inmensa lucha y salió del río respirando profundamente. Salió también el anciano e interrogó al joven: - ¿Cómo te sentiste debajo del agua? Este le respondió: - Padre yo gritaba a Dios, con un grito mudo para que me dé al menos un respiro y para que me libre de la muerte.
Entonces el anciano le explicó: - El río que hunde a los hombres es la vida sin Dios. Si nosotros vamos a gritar y recurrir a Dios como tú lo hiciste debajo del agua, vamos a orar correctamente. La oración siempre nos libra de la muerte y como el respiro nos llena, no de aire, sino del Espíritu Santo: portador de Vida Eterna.

1-      ¿Se aprende a respirar? 

-          No.
-          Orar es una necesidad natural.
-          Es un signo que la persona esta viva.
-          Todos respiran, creyentes y no creyentes.
-          Se aprende las formas de oración pero orar es algo natural al alma humana.
-          Orar es un rasgo propio de una persona creyente, de un alma viva, si uno no reza quiere decir que está muriendo o murió para la vida eterna.
-          Todos rezan, también los no creyentes, porque cada uno en lo profundo de su corazón se proyecta hacia un futuro.

2-      La oración – respirar con el Señor.

-          El respiro tiene dos movimientos: inspirar e espirar. Inspirando traemos los elementos vitales para la vida como el oxígeno y,  espirando retornamos los frutos del metabolismo humano.
-          Rezando dialogamos con Dios e intercambiamos con Él nuestras vidas: Él se dona a nosotros y nosotros nos donamos a Él. La oración también tiene dos movimientos: yo me elevo a Él y el acerca hacia mí.
-          Al dialogar con una persona humana ésta está fuera de mí, normalmente, sin saber que quiero decirle. Aún más, muchas veces no me entiende. Dialogando con Dios, El está en mí: Padre, Hijo y Espíritu Santo viviendo en mí, que soy templo del Espíritu Santo. Dios sabe todo lo que yo le quiero decir antes de que lo exprese. Me entiende siempre; aunque no le diga nada, solo lo mire, llore o le regale mi alegría.
-          El mismo Espíritu Santo que es Espíritu de Amor nos enseña cómo debemos orar: Rm. 8, 26 “Igualmente el mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque no sabemos orar como es debido; pero el Espíritu intercede por nosotros con gemidos inefables”.

3-      Orando, oramos  con Dios y en Dios.

-          El Espíritu Santo nos enseña como rezar, Él es el primero quien empieza el diálogo, toca nuestro corazón, infunde el deseo de orar. En el Espíritu Santo nosotros inspiramos la vida de Dios y espirando entregamos a Él  nuestra vida. Esa es la dinámica de la oración personal.
-          Jesucristo lleva mi vida y la presenta al Padre con todas mis necesidades. Esta gran ofrenda de la vida de toda la comunidad se realiza durante la Divina Liturgia. Con el pan y el vino, entregamos al Señor  toda nuestra vida: con sus tristezas y sus alegrías; y en Jesucristo recibimos La Vida ya como Su Cuerpo y Sangre, en la Eucaristía. Por eso es importante aprender a participar en la Liturgia ofreciendo nuestras vidas como nos invita el sacerdotes: ¨Entreguémonos unos a otros y nuestras vidas enteras a Cristo Dios¨. (Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo).
-          Dios  Padre, mi verdadero Padre, que me ama infinitamente, es mi fuente de vida y felicidad. Por eso cuando los Apóstoles pidieron: Señor Enséñanos a orar (Lc 11,1) Él les dijo cuando oren digan: Padre nuestro
En el camino de la oración el Espíritu Santo nos conduce por Cristo a Dios Padre. Si descubrimos que nuestro Dios es un Dios más cercano de lo que puedo imaginar, que se ocupa de mí, que mi oración le permite entrar en mi vida para que Él la llene de su amor, entonces la oración puede cambiar el sentido de mi vida.

4-      Como orar?

-          Hay que orar cada día con la conciencia de que estoy hablando con una persona viva, que me escucha, me recibe, me entiende, me ama y me va a responder. Solo debemos estar preparados para recibir Su respuesta.
Los Santos Padres dicen que el alma de una persona orante es como la cuerda de un violín que necesitamos afinar cada día, y esperar, perseverando hasta el momento en que el Divino Músico lo toque. Y este toque hace cantar. Pero si la cuerda esta floja no puede sentir el toque de Dios, y su presencia pasa inadvertida. En este encuentro vamos a afinar nuestras cuerdas!
-          También, hay que orar con obras, sufrimientos, alegrías…y no sólo con palabras. La oración es vana si mi vida no está en armonía con ella.
-          Cuando vamos a la Divina Liturgia, en cada domingo o en cada fiesta, tenemos que presentar al Señor  nuestra historia personal. La Divina Liturgia es un espacio y tiempo privilegiado porque en ella el Señor nos quiere hablar a través de las lecturas de la Palabra, de la homilía del sacerdote, los cantos de la Iglesia… Sólo debemos estar preparados para oír Su vos. Porque la Liturgia no es una ceremonia, un rito incomprensible; es acercamiento: Yo me acerco a Dios y Dios se acerca a mí. Por eso la Divina Liturgia es la oración más poderosa que Jesús dejó a su Iglesia. Es la escuela permanente de la oración.

5-      Oración de Jesús: Tchotki.

-          Esta oración tiene dos partes.
Primero: Señor, Jesús, Hijo de Dios. Indica quien es el Señor.
 Segundo: Ten piedad de mí, pecador. Indica quien soy yo.
-          Esta oración nos hace cada vez más semejante a Jesús porque Él con su misericordia sana nuestras heridas del pecado y nos hace comprender que también yo soy hijo de Dios.
-          Esta oración es acompañada por el respiro. Rezando la primera parte (Señor, Jesús, Hijo de Dios)  inspiramos y sentimos la presencia del Espíritu Santo  llegando a nuestro corazón. Rezando la segunda parte (Ten piedad de mí, pecador)  espiramos y hacemos entrega de nuestro pecado, nuestra debilidad, nuestra existencia como pecadores. 

El fruto de este intercambio de la vida de un corazón que ora es la sanación espiritual del pecado y la armonía de la vida interior que se manifiesta como: La paz.


 Este bellísimo artículo sobre la oración fue escrito por Su Beatitud Sviatoslav, y será sin dudas de gran provecho espiritual para quien lo lea. Fue publicado en el sitio http://orientales.org.ar, dirigido por la Hna. Mónica Jaciuk, OSBM., quien tan amablemente nos permitió compartirlo.
__________________________________________________

En el día de hoy, Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk, Arzobispo Mayor de la Iglesia Greco Católica Ucraniana (comúnmente llamado Patriarca), cumple 41 años de edad.

Feliz cumpleaños Su Beatitud Sviatoslav!

МНОГАЯ ЛІТА!!! Por muchos años!.



(TODAS LAS FOTOS DE ESTE POST CORRESPONDEN A UNA VISITA QUE HIZO SU BEATITUD SVIATOSLAV EL AÑO PASADO AL MONASTERIO CATÓLICO BIZANTINO DE LA TRANSFIGURACIÓN DE CRISTO)

Tenerlo en la Argentina por casi dos años fue un gran regalo y don de Dios. Y su reciente entronización como nueva Cabeza de la IGCU nos llenó de alegría. Todos los medios de comunicación comentaban acerca de su juventud, quizás muchos se sorpendían de esto, pero es que en Ucrania la mayoría del clero y los religiosos son muy jóvenes, esto es algo totalmente normal. Hay un gran resurgimiento y despertar espiritual. Recordemos que la IGCU recién fue legalizada en 1990, luego de 45 años de vivir como iglesia clandestina o de las "catacumbas". Sviatoslav estudió en el Seminario Mayor clandestino de la IGCU. Y los que lo conocen hablan de su gran inteligencia y sabiduría, de su humildad y sencillez, de su fuerza y dinamismo, de que es verdaderamente un hombre de Dios, un hombre santo. Cuando fue nombrado por el Papa Benedicto XVI para su misión en la Argentina, fuera de su tierra natal, Ucrania, manifestó lo siguiente en una nota (1):

"Es difícil explicar los sentimientos. Sentí que estaba dentro de un proyecto de Dios manifestado por medio de su Santidad en su oficio de Pastor Supremo de la Iglesia, y que nuestra Eparquía está dentro de este proyecto Salvífico del Señor.

Y bueno, es un sentimiento que te hace temblar, sentí que el Santo Padre me confiere un ministerio tremendo, muy importante, el cual se refiere a la salvación eterna de las almas, de las personas. Esto va más allá de toda fuerza humana; es el mismo Señor que va obrar en la historia de una persona humana."

En su primer homilía en el Domingo de la Veneración de la Santa Cruz, el día de su entronización como Arzobispo Mayor, habló con gran fervor sobre la apertura de la Iglesia joven, dijo:


“Ante tu Cruz, nos postramos, Soberano, y tu santa resurrección glorificamos”. "Para mí, un joven padre y Cabeza de la Iglesia Greco Católica Ucrania, estas palabras son el resultado del pasado, presente y orientación para el futuro."

"Todo cristiano, que como un discípulo de Cristo sigue a su Señor, su vida personal se abrirá a la eficacia de su misterio pascual. En la gloria celestial de la resurrección sólo puede entrar por la única puerta, y es a través de su Santa y Venerable Cruz."

‎"Nuestra vocación es seguir al Salvador hasta el final, tal vez hasta la muerte de la cruz."

"Nuestra Iglesia en el siglo XX ha ido por nuestro Salvador hasta el final - hasta la destrucción total de su tierra natal y muriendo aparentemente. Sin embargo, la muerte de cientos de miles de laicos, sacerdotes, monjes y monjas, obispos ..., fue la muerte en una cruz, y por lo tanto dadora de Vida! Nuestros padres, abuelos y bisabuelos nos lo dieron a conocer, a nosotros, sus descendientes, y a  través de nosotros, a una Ucrania libre, y a la fuerza y la invencibilidad de la Santa y la Venerable Cruz."

"La santidad unió al pueblo de Dios" - es y será la estrategia de nuestra Iglesia. Vive y actúa como un solo cuerpo en el mundo como una parte de la iglesia universal. Es el alma y la voluntad del pueblo ucraniano le santifique, abra su corazón a su hermano y al prójimo, para preservar nuestra nación como pueblo de Dios y lo lleve a la salvación y a la Vida Eterna."

"Hoy en día estamos viviendo la primavera de nuestra Iglesia...lo antiguo y lo nuevo eternamente...como canta el salmista: Él colma de bienes tu vida, y como el águila se renueva tu vida (Salmo 102,5). Hoy en día, especialmente en este día ... de fiesta, nos damos cuenta que somos renovados y rejuvenecidos por la Iglesia. Así que hago un llamamiento especial a nuestros jóvenes, en su mayoría aún el clero, religiosos, y al joven ucraniano! Hoy, Cristo llama para dar cuenta de su Iglesia a los jóvenes!...

Vemos que hizo hincapié en que esta iglesia de hoy está viviendo una primavera, esta Iglesia de hoy es una Iglesia renovada y rejuvenecida en la edad de su clero en comparación con el clero de las otras Iglesias, y finalmente hizo un llamamiento a todos los jóvenes a participar en la Iglesia, a responder al llamado de Cristo.


Cuando estuvo en la Argentina, recorrió todo el país, como Buen Pastor fue en busca de todas sus ovejas, y tenía muchos proyectos, que Dios mediante se irán concretando no sólo con su ayuda, sino con la de cada uno de nosotros, Dios mismo nos hizo este llamado a través de Su Beatitud, ojalá respondamos con generosidad a esta invitación. Nuestra Iglesia nos necesita.







Notas:
(1) Extraído de orientales.org.ar


domingo, 1 de mayo de 2011

Cristo Resucitó!. En Verdad Resucitó!. Crónica de una Pascua de Resurrección Bizantina

¡Qué gracia más grande viví estos días en el Monasterio Católico Bizantino de la Transfiguración!.

Hace algunos años "descubrí" en el rito bizantino, la perla preciosa, como el tesoro del que habla el Evangelio.

Nuestro querido Santo Padre Juan Pablo II decía en Orientale Lumen: " Dado que creemos que la venerable y antigua tradición de las Iglesias Orientales forma parte integrante del patrimonio de la Iglesia de Cristo, la primera necesidad que tienen los católicos consiste en conocerla para poderse alimentar de ella y favorecer, cada uno en la medida de sus posibilidades, el proceso de unidad...Nuestros hermanos católicos orientales tienen plena conciencia de ser, junto con los hermanos ortodoxos, los portadores vivos de esa tradición. Es necesario que también los hijos de la Iglesia Católica de tradición latina puedan conocer con plenitud ese tesoro, y sentir así, al igual que el Papa, el anhelo de que se restituya a la Iglesia y al mundo la plena manifestación de la catolicidad de la Iglesia, expresada no por una sola tradición, ni mucho menos  por una comunidad contra la otra; el anhelo de que también todos nosotros podamos gozar plenamente de ese patrimonio indiviso, y revelado por Dios, de la Iglesia universal que se conserva y crece tanto en la vida de las Iglesias de Oriente como en las de Occidente".

Respondiendo a este anhelo, comparto en este blog toda esa riqueza que por Gracia de Dios recibo del monasterio bizantino, bajo la guía de los monjes siguiendo esta Tradición Oriental tan antigua, más no vieja, tan nueva a la vez, más no moderna. La Tradición no es algo viejo, es algo Vivo. Lo verdadero nunca pasa de moda. Y mucho menos si tiene anclada sus raíces en las fuentes mismas, en el Verdadero, en la misma fuente de la Vida, "...porque en Tí está la fuente de la Vida, y en tu luz vemos la luz" (Sal 35,10). Y en especial hoy, en el día de su Beatificación recuerdo sus palabras, y el gran amor que tenía por las Iglesias Orientales.

En nuestro monasterio los Oficios Divinos durante la Santa Semana de Pasión se celebraron de esta manera:

Domingo de Ramos:
Sábado 19 Hs. Vísperas y Bendición
Domingo 9:30 Hs. Liturgia y Bendición

Lunes, Martes y Miércoles Grande: Lit. de los Dones Presantificados 10Hs.

Jueves Grande: Lit de San Basilio: 10 Hs.
Matutinos de Pasión 19 Hs.

Viernes Grande:
Horas Reales 10 Hs.
Vísperas y Veneración del Epitafio (Plaschánitsa) 19 Hs.

Sábado Grande:
Lit de S. Basilio: 10 Hs.
Bendición de las Canastas 23:30 Hs.

Domingo de Resurrección:
0 Hs Procesión y Matutinos de Resurrección
2 Hs Divina Liturgia
Cena Pascual

Llegué al monasterio el Jueves Grande por la tarde. Después de compartir un rato con los monjes, con los huéspedes que llegaron también durante la semana, y con feligreses de la comunidad, nos preparamos para comenzar el Oficio siguiente, los Matutinos de Pasión.

Ya el Jueves Grande por la mañana se celebraron las Vísperas junto a la Divina Liturgia de San Basilio, donde se leen los Evangelios sobre la Última Cena. Y por la tarde, mientras el sol se ponía, a la luz de las velas y  lampatkas colgadas frente a los íconos, comenzamos los Matutinos de Viernes de Pasión. Cabe mencionar que es un oficio relativamente largo, pero para quienes elegimos por gracia de Dios y amamos el rito bizantino se nos pasa cual abrir y cerrar de ojos, ciertamente podemos cansarnos algo físicamente, pero el gozo y el alimento espiritual que recibimos luego de cada oficio, prevalecen sobre este cansancio y colman el espíritu. Después de las oraciones iniciales y del Trisagio se rezan seis salmos: 3, 37, 62, 87, 102 y 142. Luego de una Gran Letanía, y una Pequeña Letanía,  se leen doce textos de los Evangelios que relatan la Pasión del Señor, intercalados con cantos de antífonas en varios tonos y Gloria. También durante este oficio el sacerdote coloca la cruz en medio del templo para su veneración, con postraciones, y permanece allí hasta las Vísperas del Viernes Grande.

"En la misma hora en que los discípulos gloriosos* en el bautisterio de la Cena fueron todos iluminados,* el impío Judas, presa de la fiebre del dinero,* al punto se precipita en las tinieblas* y te entrega a los jueces injustos, a tí Juez justo y bueno.* Alma mía, si buscas el dinero,* mira donde se pierde aquel que tanto lo ama;* desvíate de la avaricia de Judas* que osa tal fechoría contra el Maestro al que traiciona.* Tú que eres bueno hacia todos los hombres, Señor, gloria a tí." (Tropario de Matutinos de Viernes de Pasión, tono 8º)

En el Viernes Grande, obviamente, al igual que en el rito latino, no hay Divina Liturgia. Y el Oficio por la mañana es llamado Horas Reales del Viernes de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, que incluyen todas las horas prima, tercia, sexta y nona. Éstas horas son bellísimas, entre salmos, lecturas del Antiguo Testamento, apóstoles y Evangelios, tienen un contenido riquísimo en sus troparios, kondakios, teotokios, stíjiras. Pero entre tanta belleza, hay una de las stíjeras que enternece mi corazón sobremanera, por eso la elegí para compartirla aquí:

"Pueblo mío, ¿qué te he hecho?, dice el Señor;* ¿en qué te he afligido?* a tus ciegos devolví la claridad?* purifiqué tus leprosos,* hice subir al paralítico de su postración.* Oh Pueblo mío mío, ¿qué te he hecho?,* ¿y qué me das a cambio?* por el maná, la hiel,* y el vinagre a cambio del agua de la roca,* por mi amor, me clavas en la cruz;* nunca más serás mi elegido,* pues llamaré a las naciones para que me glorifiquen* con el Padre y el Espíritu* y les daré la vida eterna."

video

El Viernes por la tarde rezamos Vísperas y Veneración del Epitafio, para conmemorar la sepultura de Cristo. Al comienzo el sacerdote coloca un icono de tela que representa al Cristo yaciente bajado de la cruz, llamado Epitafio, en griego, y en la Iglesia Bizantina Ucrania le llamamos "Plaschánitsa".
 
Para mí esta celebración es muy emotiva, todo, cada parte está compuesta y organizada de una manera tal que conmueve hasta el corazón más duro. La veneración de la Cruz, el Jueves y  la Plaschánitsa, el Viernes, son momentos muy importantes para los cristianos orientales, porque los íconos no son solamente imágenes que representan y que recuerdan algo, sino que realmente hacen presente lo que representan. Por lo tanto verdaderamente estar frente a la Crucifixión del Señor, y frente al cuerpo del Cristo yaciente al pie de la Cruz  en brazos de la Madre de Dios es siempre algo muy fuerte para mí. Al concluir estos oficios, me quedo orando un rato....acompañando al Señor....sin tantas palabras...más bien lágrimas de arrepentimiento, pero siempre en una gozosa espera de la Resurrección de Cristo, de su victoria sobre el pecado y la muerte.

En el siguiente video hay una partecita de este oficio:

"Extraño y terrible misterio,* el que vemos cumplirse este día:* el Intangible es retenido,* el que desliga a Adán de la maldición está encadenado,* aquel que sondea riñones y corazones es interrogado injustamente,* aquel que cierra los abismos es encerrado en prisión,* presentan a Pilato a aquel ante quien tiemblan las potestades de los cielos,* le pegan en la vista al Artesano de la creación,* el destructor del Hades es encerrado en una tumba;* pero en tu amor todo esto aceptas* para salvar de la maldición al género humano;* Señor, pacientísimo, gloria a tí".

Y luego el Himno Luz Gozosa en eslavo eclesiástico,  cuya traducción al español es la siguiente:

"Luz gozosa, de la santa gloria del Padre inmortal, celestial, santo bienaventurado Jesucristo.*
Viniendo al ocaso del sol, viendo la luz vespertina,* cantamos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, Dios.*
Digno eres en  todo tiempo de ser cantado por voces consagradas,* Hijo de Dios, Dador de vida,*  por eso el mundo te glorifica."


El Sábado por la mañana se celebraron Vísperas y Divina Liturgia de San Basilio. Se leyeron quince lecturas del Antiguo Testamento, todas relacionadas con la obra creadora y salvífica, recapitulada y cumplida con la Venida del Mesías. Y luego del Cántico de los Tres Jóvenes en tono 6º, y de la Pequeña Letanía, en vez del canto del Trisagio, se canta "Los que habéis sido bautizados en Cristo, os habéis revestido de Cristo" seguido de la epístola que normalmente se lee para el Bautismo (Rom 6,3-11). A continuación durante la antífona siguiente los celebrantes cambian sus ornamentos de penitencia por los de fiesta. En vez de Aliluia, cantamos esta antífona:

"Álzate Dios, juzga la tierra: porque tú asignarás la herencia en todas las naciones!.(tono 7º)


Y el Evangelio es Mt 28,1-20, que proclama la victoria de Cristo sobre la muerte y el envío a los discípulos.

El Sábado por la noche el Higúmeno Hieromonje David bendijo las canastas con alimentos, que prepara cada familia para llevar y ser consumida en su hogar. Luego a oscuras, los fieles tomamos la luz del trikirio del Padre y salimos del templo en procesión cantando "Tu Resurrección, Oh Cristo Salvador". Después de la lectura del Santo Evangelio según San Marcos (16, 1-8), los padres cantan tres veces el tropario de Pascua:

"Cristo Resucitó de entre los muertos,* con su muerte a la muerte venció,*  y los que estaban en los sepulcros la vida les dio."

Este tropario se canta durante toda la noche, en distintos idiomas, nosotros lo cantamos en eslavo eclesiástico, en español, en griego, en latin y en rumano.

Lo mismo que el saludo pascual que comienza contestando al sacerdote varias veces durante toda la noche, saludo que se extiende entre los feligreses durante cuarenta días, hasta la Ascensión del Señor y que se hace diciendo: ¡Cristo resucitó!, a lo que se contesta: ¡En verdad resucitó!.

Video con la homilía del Hieromonje Diego, en la Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo, del Domingo de Pascua del Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo:



Quiero culminar estos relatos de estos días bendecidos que viví en el monasterio bizantino, compartiendo un video con imágenes de la noche del Domingo de Resurrección que resume todo el espíritu de alegría gozosa de esa Santa Noche, y con parte de una hermosa reflexión del Padre Diego sobre la Gloriosa Resurrección de Cristo (1)




La Pascua del Señor es la Fiesta de las Fiestas, en la Tradición Bizantina abundan las expresiones de la gloria del Resucitado, los signos en que podemos palpar en este mundo la fuerza de Cristo al salir victorioso del sepulcro.

La Pascua abre los ojos de nuestro espíritu y los fija en esta verdad incontestable: todo nuestro ser cristiano dimana de este triunfo que, lejos de ser un punto en el tiempo, inaugura los tiempos nuevos, tiempo de la Iglesia, tiempo de los Cielos reabiertos, tiempo de misericordia abundante.

"Este es el Sol más antiguo que el sol,* otrora descendido a la tumba,* a quien las Miróforas buscan como al día,* antes del alba se apuran unas a otras diciendo:* Oh queridas amigas mías,* vamos a embalsamar al cuerpo vivificante* de aquel que dormido en el sepulcro* levanta a Adan después de la caída;* vamos, apurémonos, y como los Magos postrémonos,* ofrezcamos el myro en homenaje a aquel* que no tiene ya pañales, sino una sábana por mortaja;* y con lágrimas exlamémosle:* Álzate , Señor,* Tú que nos salvas concediéndonos la resurrección." (Ikos)

El objeto de la Esperanza es nuestra Resurrección de entre los muertos festejar Pascua es pregustar, de algún modo, ese triunfo del que ya tenemos las primicias, es decir, la Gracia que nos ha sido concedida, el ser hechos hijos de Dios. La santificación, o como decimos, la divinización, encuentra en este tiempo un estímulo distinto al de la Cuaresma. En esta nos sumergíamos en la penitencia para renacer renovados, cristificados, más humildes y simples; en aquella estamos poseedores de esa Gracia, e invitados por el Espíritu a un discipulado más intenso, a la manera de la instrucción que Cristo hizo con los Apóstoles en su tiempo, preparándolos para la venida del Paráclito, que nos lleva a la Verdad plena.

Tono 6º Habiendo contemplado la resurrección de Cristo, * postrémonos ante el Santo Señor Jesús, * el único sin pecado. * adoramos tu cruz, Oh Cristo, * y tu santa resurrección cantamos y glorificamos; * pues tú eres nuestro Dios, * no conocemos otro más que a ti, * invocamos tu nombre. * Venid, fieles todos, * adoremos la santa resurrección de Cristo. * He aquí que por la cruz ha venido la alegría al mundo entero, * bendiciendo siempre al Señor, * cantemos su resurrección; * pues habiendo sufrido la crucifixión, * destruyó la muerte con su muerte.

¡Oh Alma de la Iglesia!, Oh Espíritu Vivificante! Preserva nuestro gozo con la antorcha de la vigilancia espiritual; ahuyenta las vanidades sombrías de este mundo que nublan nuestro entendimiento; Muévenos a mayor fe, ahora que nuestros ojos ven al que nació de la Virgen, y esperan su retorno glorioso y lleno de Juicio; Arranca de nuestro vientre la complacencia y enciende el fervor; Mira que somos débiles e insensatos: que no nos confundamos al ver el triunfo de Nuestro Señor Jesucristo y dejemos de fatigarnos por el nuestro, imposible sin ti; Aleja las fieras de los pecados y la insidia pérfida de los demonios, en especial el de la saciedad y la desesperación; Planta tu tabernáculo en nuestro páramo desprovisto de todo bien, y que por tu sola virtud seamos jardín de delicias, tálamo de nupcias espirituales, monte de paz, manantial que mane hasta la eternidad, en el que el Padre y el Hijo encuentren su complacencia, y vengan, y habiten en nosotros. Amín.

Oh Madre del Único Impecable, haz valer por tus hijos tu poderosísima intercesión. Cantamos y glorificamos la Resurrección del que de ti nació, pero nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, anhela la redención. Virgen sapientísima e inmaculadísima, espejo clarísimo de la bondad del Padre, sigue apiadándote de los que recibiste al pie del la Cruz: ¡Ampáranos y sálvanos, Oh Única sin pecado!. Amín.





Notas:

(1) Extraído del blog oriente-cristiano