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jueves, 27 de septiembre de 2012

Fiesta de la Exaltación Universal de la Venerable y Vivificante Cruz - Significado de la Cruz Bizantina.


Cruz de la Iglesia del Monasterio Bizantino de la Transfiguración, escrita, adornada y tallada por miembros de la comunidad bizantina de Pigüé.

 Hoy 14 de septiembre según calendario juliano, celebramos en el rito bizantino la Exaltación Universal de la Venerable y Vivificante Cruz.

En este día se recuerda un evento vinculado con la Cruz del Señor, el retorno de esta a Jerusalén desde Persia después de catorce años de cautividad.
Durante el reinado del emperador bizantino Focas (602-610), el emperador persa Cosroes II venció al ejército griego, invadió Jerusalén y se llevó cautivos a la Vivificante Cruz del Señor y al Patriarca de Jerusalén Zacario (609-633).



La Cruz estuvo en Persia durante catorce años y recién bajo el emperador Heraclio (610-641), que venció a Cosroes con la ayuda de Dios y llegó a la paz con su sucesor e hijo Siroes, cuya consecuencia fue la devolución de la Sagrada Reliquia. Con gran solemnidad la Cruz fue trasladada a Jerusalén.

El emperador Heraclio con la corona imperial y vestido de púrpura llevó la Cruz del Señor hasta la Basílica de la Resurrección. Junto al emperador iba el Patriarca Zacario. En las puertas por las que se asciende al Gólgota, de pronto el emperador se detuvo y le fue imposible avanzar. El santo patriarca le explicó que un Ángel del Señor impedía su paso, porque Aquel que llevó la Cruz hasta el Gólgota para la expiación de los pecados, lo había hecho en medio de una gran humillación. Entonces Heraclio, quitándose la corona y la púrpura, vestido de ropas corrientes y sin sufrir ningún obstáculo llevó la Cruz de Cristo hasta dentro de la iglesia.

En un sermón sobre la Exaltación de la Cruz, San Andrés de Creta dice:” La Cruz es exaltada, y todo en verdad se reúne en torno a ella, la Cruz es exaltada, y la Ciudad se llena de solemnidad, y el pueblo celebra la fiesta”.


Significado de la Cruz Bizantina


Por la Cruz vino nuestra salvación. Nosotros recordamos que Cristo murió por nosotros cuando vemos la imagen de la cruz (que representa al Señor crucificado), y nos recuerda que Él ascendió de los muertos, cuando contemplamos el icono de Cristo "no hecho por manos" (Eslavo: Нерукутвореному образъ) en el manto (que representa al Señor resucitado de la muerte).

Alabando al Señor crucificado están dos ángeles que vuelan, con la inscripción entre ellos que dice: "Los ángeles del Señor" (en Eslavo: Ангели Господни). En algunas representaciones de la Cruz los Ángeles están sosteniendo una imagen de la Santa Trinidad, pero por lo general los ángeles están simplemente sosteniendo un manto, lo que indica su posición como mensajeros que sirven al Señor y que esperan en Él.

La barra superior de la cruz es la que contiene el letrero que Pilato ordenó colgar a manera de burla sobre la cabeza de Cristo. En este letrero fue inscrita la frase: "Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos", en hebreo, griego y latín (abreviado como "INBI" en iniciales griegas, o las iniciales latinas "INRI" en la tradición occidental). Esta frase ha sido sustituida por la inscripción cristiana: "Rey de la Gloria" (Eslavo: Царь славы), situado debajo de las rodillas de los ángeles. En el título de la placa se inscribe en las iniciales «IC XC", siendo la primera y última letras del nombre de Cristo en griego (en Griego.: Iisous Xristos, Eslavo Antiguo: Ісоусъ Христосъ; Nuevo Eslavo: Іисусъ Христосъ). Además, justo por encima de los brazos de Cristo, vemos la inscripción: 'NIKA', que en griego significa: "Cristo, vence". De acuerdo a la tradición bizantina, El Salvador no lleva una corona de espinas (como en la tradición occidental), ni es mostrado vivo sobre la cruz, ni en cualquier aspecto de sufrimiento, sino, en un estado de reposo, humilde y pacífico, con la cabeza inclinada. También tenga en cuenta que sus pies están clavados con dos clavos.

La barra de en medio, es en la cual las manos de nuestro Señor fueron clavadas. En las esquinas superiores vemos las representaciones del sol a la izquierda, (Eslavo: солнца) y la luna a la derecha, (Eslavo: луна), por: "El sol se escondió su luz, y la luna se convirtió en sangre." (Joel 2: 31). La inscripción: "Hijo de Dios" (Eslavo: Сынъ Божіи) se coloca a ambos lados de la cabeza de Cristo, y por debajo de sus brazos se lee la inscripción: "Ante tu Cruz nos postramos, Soberano, y tu Santa Resurrección, glorificamos" (en Eslavo: Кресту Твоему покломняемся Владыко, и святое воскресение Твое славимъ). En el nimbo de Cristo está inscrita con las letras griegas “ο ω ν”, que significa: “El que es”, para recordarnos que Cristo es el mismo Dios que se identificó con estas palabras a Moisés en el antiguo testamento.

Detrás del cuerpo de Cristo, a cada lado encontramos una lanza (con la cual fue traspasado) y en una caña, una esponja (que estaba empapada de hiel y vinagre y que le ofrecieron a beber). La Lanza (izquierda) está indicada con "К" en Eslavo; que significa "копие", mientras que la esponja (derecha) está indicada con "Т" que significa "трость" (que significa “junco” o “caña”). En algunas cruces podemos ver en lugar de "Т" la inscripción "Г" que significa "губка" (esponja) en Eslavo. El cuerpo de Cristo tiene sangre y agua que brota de su costado.

La barra inferior inclinada es la base de los pies. En las oraciones de la novena hora, la Iglesia compara la Cruz a un tipo de equilibrio de la justicia:

"Entre dos ladrones Tu Cruz demostró ser un balance de la justicia: por qué uno de ellos fue arrastrado hacia abajo al Hades por el peso de su blasfemia [lado hacia abajo], mientras que el otro fue aligerado de sus transgresiones a la comprensión de la teología [lado hacia arriba]. Oh Cristo Dios, gloria a Ti”.

La ciudad de Jerusalén se representa en el fondo, porque Cristo fue crucificado fuera de las murallas de la ciudad. Al pie de la cruz están las letras: "Г Г" para “el monte Gólgota” (en Eslavo: Гора Голгофы), esta es la colina a las puertas de la ciudad en la que Cristo fue crucificado. Por debajo de los pies de Cristo están cuatro letras eslavas con las marcas de la abreviatura: "М.Л.Р.Б.", que significa: "El lugar de la calavera, donde estaba Adán" (en Eslavo: Место лобное рай бысть). Escondido en una cueva debajo de la tierra está “el cráneo de Adán” (según la tradición Cristo fue crucificado precisamente en el mismo lugar donde fue enterrado Adán), identificados con las letras:" Г А "(en Eslavo: глава Адамла).


 Debemos, pues, recordar que nuestro padre Adán perdió el Paraíso a través del árbol de la que erróneamente participó, Cristo es el nuevo Adán, nos trae la salvación y el Paraíso a través del árbol de la Cruz.



Fuentes:



jueves, 6 de septiembre de 2012

Testimonio de conversión del actual Vicerrector de la Universidad Católica Ucrania



Myroslav Marynovych hoy es vicerrector de la Universidad Católica de Ucrania. En el convulso panorama político ucraniano éste no es en la actualidad un cargo cómodo, pero alguien como él, que pasó 7 años en campos de trabajo comunistas y otros tres deportado a Kazajstán, no se arredra fácilmente. Incluso, en parte, añora esos años, porque a él, que era ateo y escéptico, Dios se le reveló en la cárcel y en el gulag.

Nieto de sacerdote, pero ateo

"Mi familia era religiosa. "Mi abuelo materno fue sacerdote grecocatólico y mi madre creó en casa una atmósfera de fe sencilla y limpia, sin fanatismo alguno. Ella deseaba que yo fuese creyente, pero no me presionaba. Yo asumí el escepticismo ateo en mi juventud, aunque mantuve respeto hacia las personas religiosas. No sentía ninguna necesidad de Dios, vivía bien sin Él. Pero tenía claro que existía el bien y el mal y unos valores muy firmes, y el tema de la gravedad moral siempre lo tuve presente".

De esta exigencia moral llegó su compromiso con la disidencia y los derechos humanos... lo que le llevaría a la cárcel.

"Sentía que los valores del comunismo eran muy elevados en la teoría, pero luego en la vida real siempre resultaban feísimos. Eso suscitó muchas preguntas en mí… y vi que todo en el sistema comunista era falso", detalla.

"Tenía 20 años y perder la autoestima a esa edad puede dejar vacía toda tu vida. Tenía afinidad personal por los perseguidos y un fuerte sentido de solidaridad hacia ellos. El régimen pedía total lealtad, no le bastaba con que le amases a medias. En la KGB me lo dijeron claro: “si no estás con nosotros, estás contra nosotros”. Así que les respondí: “vale, pues estoy contra vosotros”.

Los disidentes del grupo de Helsinki

Fue fundador de Helsinki Watch en Ucrania. En 1977 fue encarcelado y luego deportado. "Eran los años 70, y el presidente Carter de EEUU había sacado el tema de los derechos humanos del ámbito filosófico y lo estaba llevando a la política internacional. Aquello lo acogimos muchos con entusiasmo. En Helsinki, en 1965, los países de la OSCE, incluyendo la URSS, firmaron un compromiso ¡que hablaba incluso de libertad religiosa y de libre circulación de ideas! En la Unión Soviética creamos 5 grupos de “seguimiento de Helsinki”. En 1976 diez disidentes ucranianos difundimos a través de publicaciones de Occidente y periodistas occidentales, las violaciones en Ucrania contra lo pactado en Helsinki. Difundimos los nombres de poetas y escritores arrestados y pedimos que los liberaran. No éramos ilusos: sabíamos que también a nosotros nos arrestarían".

Y así sucedió: la policía secreta les buscó uno a uno y les detuvo.

"La KGB nos sentenció por, técnicamente, ´difundir propaganda antisoviética para socavar la estabilidad del sistema´. De esos diez disidentes, ocho fuimos encarcelados y dos fueron expulsados. Nos declararon “criminales muy peligrosos”. Me sentenciaron a 12 años en campos de trabajo y exilio. Cumplía ya 10 años cuando llegó la perestroika de Gorbachov. No hubo ni un día en que me arrepintiese de lo que había hecho. La situación en la URSS necesitaba kamikazes, personas que se sacrificaran para evidenciar el totalitarismo del sistema. Los disidentes, en aquel país que no era libre, ¡actuaban como personas libres! Aquello chocaba con todo.

Fogonazo místico en la KGB

"Mi vuelta a Dios fue inesperada, no buscada. En obras literarias había leído, antes de mi encarcelamiento, que Dios a veces viene a gente prisionera como una respuesta a su desesperación, incluso como una respuesta intelectual, pero mi caso no fue así", especifica.

La narrativa de Marynovych, a partir de este momento, adquiere la lucidez brillante, casi enfermiza, que uno percibe en los escritos de Dostoyevsky cuando disecciona el alma humana. Lo que en el escritor ruso encontramos como literatura, en Marynovych cobra carne.

"Me acababan de interrogar en la KGB de Kiev, y me habían devuelto a la celda. Iba agitado de pared a pared, reflexionando sobre varias cuestiones intelectuales. Entre ellas, pensaba en la unificación de la humanidad, en cómo todos los hombres podíamos estar unidos en lo espiritual. Y entonces, de repente, vi como un fogonazo de luz. Durante tres días mi estado en esa prisión fue muy extraño: comía, bebía, me aseaba, me afeitaba… Pero no atendía, ni oía ni respondía a lo que nadie me dijera. Al tercer día oí un repicar de campanas. Y hablé. Le pregunté a mi compañero de celda: “¿qué es eso? ¿Son las campanas de la iglesia de San Vladimir de Kiev las que suenan?” Él me dijo: “Menos mal, por fin oyes”. Entendí entonces que llevaba tres días sin reaccionar ante nada. En ese momento sentí como si se desenrollase un rollo en mi interior, desplegando mucha información, y de repente entendí muchas cosas bíblicas, momentos que conocía aislados pero ahora unía en una nueva cosmovisión. Sentí que ya entendía eso, que ya lo veía unido. Desde ese día, fui otra persona, ahora religiosa".

Lo prohibido y una voz: «¡reza!»

"Hubo otro momento muy especial, que sucedió dos años después, esta vez ya en el campo de trabajo. Había estado dos días sin comer, en huelga de hambre reclamando mi derecho a llevar una crucecita. Me habían arrancado la que tenía. Al tercer día vino un oficial a mi celda y me dijo: “de acuerdo, le devolveré su crucecita, pero después de pasar 15 días en la celda de castigo”. Para mí era una gran victoria moral y volví a comer".

"Después, paseé por la celda, dando vueltas, pensando en cosas filosóficas. De repente, noté que en mi mente había una fórmula filosófica sencilla que ¡explicaba el mundo! Era como pensar que el mundo, con toda su complejidad, puede explicarse por la combinación de solo 5 elementos. O como un calidoscopio, en el que unos pocos cristales generan infinidad de diseños. Tenía la sensación de que yo podía acceder a esos pocos elementos, podía jugar con ellos, preverlos, jugar con el futuro, componer profecías. Y me asusté. Entendí que un hombre no debería acceder a ese conocimiento".

"Me sentí mal, muy débil, me tumbé en la camilla de mi celda y empecé a desmayarme. Y entonces oí una voz potente, en ucraniano, mi lengua natal: “¡Reza!”, dijo esa voz. Estaba tan débil, allí tumbado, que no podía ni usar las manos para santiguarme, pero me santigüé mentalmente… ¡y en un instante recobré las fuerzas y salté de la camilla de un tirón, perplejo! La fórmula se había borrado completamente de mi mente. Me dio miedo y me dejó la sensación de haber sabido algo prohibido, y sentí agradecimiento porque se hubiese borrado".

Desde entonces, la pregunta de si Dios existe, para mí, ya no tiene sentido, debido a que yo esto lo sentí tan fuerte. Hoy sé que soy un pecador, que incumplo muchas virtudes, pero precisamente sé que eso son transgresiones. Para mí es importante que el mundo en general y la civilización europea en particular entienda que están omitiendo la búsqueda de la verdad, y que diciendo que quieren proteger la libertad, en realidad muchas veces dañan esa libertad".

¿Inglaterra hoy, como la URSS?

"Me choca ahora el caso de Inglaterra, donde los tribunales dicen que pueden despedir a alguien por llevar una crucecita al cuello", continua este académico. "Yo, que en la cárcel comunista defendí mi crucecita y pensaba en Occidente como un lugar de tolerancia. En su momento, la Ilustración luchó contra el monopolio de la Iglesia y le retiró ciertas funciones que no le eran propias, haciéndole volver a su misión espiritual. Pero ahora la Iglesia es casi perseguida en Occidente y el monopolio de lo público se lo adjudican las cosmovisiones arreligiosas. Ese monopolio es tan dañino como el anterior".

Marynovych admite cierta nostalgia del lager, o más en concreto, de la espiritualidad de esos días en el campo de trabajo.

"En el gulag, no se nos permitía ninguna práctica religiosa, estaba prohibido tener biblia. Pasé 15 días de huelga de hambre para pedir que me dejasen tener una biblia. No lo conseguí. Hasta nos censuraban las cartas que nos mandaban con versículos bíblicos. El Espíritu Santo circulaba por el “lager”. Como no teníamos acceso al culto litúrgico, una persona religiosa se centraba en una conciencia profunda de Dios. No había comunidad cristiana con la que adorar, así que el alma hacía del sufrimiento cotidiano su templo. Poner la otra mejilla, amar a tus guardias despiadados y cínicos… era nuestro culto. ¡No hay mejor lugar para el sentimiento cristiano que esos campos de trabajo! No había sacerdotes que te pudiesen dar aliento. Estabas a solas ante Dios. ¡Qué días benditos aquellos! ¡Qué bendición para los que pasaban la prueba con éxito! Podía ver con nuevos ojos la promesa de Cristo: ¡bienaventurados los perseguidos! Saber que estabas condenado sólo por la verdad consagraba y llenaba de significado cada día en el lager. Era un apoyo sublime, pero sólo al salir del lager lo entendí. Aquí fuera has de justificar tu existencia con obras".

"Hoy vivo una tensión entre la fe pura y la ritualidad. En el lager no había vida ritual y mi fe era toda mística, espiritualidad. Acepto los ritos, la liturgia de mi tradición grecocatólica. Los domingos voy a la misa grecocatólica. Pero hubo una época en que yo acusaba a mi madre de tener una religión demasiado ritual. Yo quería espiritualizar a mi madre. Ella me dijo: “concédeme la posibilidad de creer a mi manera, y no a la tuya”. Su sencillez me chocó y ya no pretendo imponer mi visión a los demás".



Cristianos, corrupción y consumismo

"Los valores culturales cristianos chocan con la sociedad ucraniana de hoy. Recuerdo que un estudiante escribió una magnífica tesina sobre doctrina social de la Iglesia, muy exitosa. Dos meses después, me lo encuentro en la calle y me dice: “fui a pedir trabajo a tal sitio y me dijeron que si pagaba 2.000 dólares el puesto era mío”. ¡Soborno! Choque de valores. Muchos hoy han perdido la fe y la esperanza. Creen en Dios, pero van a la Iglesia y le dicen al Señor: “bueno, ya ves, esto es así, no puedo cambiar nada”. ¡No tienen esperanza! Quizá antes, aunque había más pobreza económica, había más limpieza moral. Ucrania no es peor ni mejor que otras naciones, pero lo que más me duele es ver que no crean que el cambio es posible, que no crean en mejorar. Sin esta esperanza en la gente, los políticos seguirán siendo todopoderosos".

"En la Universidad Católica miramos con reserva a todas las ideologías. Somos académicos, no tomamos partido. Pero el país está atascado en esas ideologías. Unos son de ideología casi comunista; otros de un nacionalismo ideológico; otros, ideólogos liberales… y todos ellos sospechan de nosotros, la universidad católica, porque no somos de los suyos. ¡Lo peor es que incluso hay quien tiene hasta una ideología eclesiástica!"

"El sistema comunista cambió la moral absoluta cristiana por la bolchevique, que decía: “la moral es todo aquello que es útil para el proletariado”. Al caer el Muro y la Unión Soviética, nos encontramos con el dogma de la moral postmoderna que dice: “la moral es solo lo útil para mí”. Como universidad católica promocionamos la restauración de los valores auténticos. Es una provocación para muchos post-comunistas que hoy tienen cargos en la administración pública y apoyan el desorden presente, que quieren que el desorden dure siempre porque les beneficia. La universidad, por ejemplo, es “zona libre de corrupción” en un sistema casi totalmente corrupto. Es una bendición del Señor trabajar en un lugar donde se respeta la dignidad humana, pero puede que pronto necesitemos la solidaridad de los cristianos occidentales para defendernos de quienes nos acosen".




Notas:
Publicado en http://www.religionenlibertad.com/